La cocina es una de mis pasiones y en ella encuentro que conecto con mi dimensión más creativa.
Experimentando di con el modo de cocinar esta maravillosa granola casera sin horno. Es una receta sencilla, deliciosa y saludable pues utilizaremos sólo ingredientes naturales y amables con nuestro aparato digestivo: avena, semillas, aceite de coco…
Sólo necesitarás 15 minutos de preparación. Curiosamente bastante menos que si usáramos el horno, lo cual nos viene fenomenal para ahorrar energía.
INGREDIENTES:
2 tazas de copos de avena suaves
Pasas
Semillas: girasol, chia, lino (1 cucharada sopera de cada)
Una pizca de sal
Canela en polvo
1 cucharada sopera de aceite de coco
1 cucharada sopera colmada de miel ecológica o melaza de arroz
PREPARACIÓN:
Coloca la avena en una sartén grande antiadherente y calienta a fuego suave durante unos diez minutos con mucho cuidado de que no se queme, removiendo de vez en cuando.
Pasado este tiempo, sube el fuego y continúa calentando la avena durante aproximadamente cinco minutos, esta vez sin dejar de remover y observando que no se quema ni pasa a ser de color marrón.
Sirve la avena ya cocinada y en seco en un bol grande y añade rápidamente el resto de ingredientes, comenzando por los secos. Lo haremos rápidamente para aprovechar el calor de la avena.
Cuando hayas añadido todos los ingredientes, remueve durante al menos dos minutos con una cuchara de madera hasta que la avena se impregne bien de la miel y el aceite. Sé paciente, con estas medidas es suficiente para empapar toda la avena, sólo tienes que remover muy bien.
Deja enfriar y coloca en un tarro de cristal hermético.
Puedes tomarla con un poco de leche vegetal o sobre un bol de yogur natural ecológico/yogur de coco acompañada de fruta fresca y añadir un poco de melaza de arroz por encima.